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  • Roxana Vega Alabarce

Y yo... ¿Tengo Familia?

En una sala de pre kinder, una educadora de párvulos se dirige a los niños con la siguiente tarea: "Hoy vamos a conversar de la familia. Niños: ¿quién forma la familia? Los niños responden: la mamá! el papá! los hijos! Muy bien! Ahora quiero que dibujen su familia. Varios toman lápiz y papel y comienzan a dibujar, otros en cambio se detienen inquietos, se dan cuenta de que su familia está compuesta no por un papá y una mamá e hijos; lo que formalmente en psicología se denomina "familia nuclear"; si no que, por la mamá y los abuelos o por el papá y su nueva pareja, o por cualquier otra forma de familia, que no coincide con el modelo de familia tradicional.

Nuestra sociedad ha sufrido profundos cambios culturales que han afectado directamente a su núcleo básico, la familia. Así se ha producido el fenómeno de la formación de distintos grupos familiares tales como: la "familia extensa" tan típica de nuestra cultura rural que está compuesta por varios miembros relacionados por parentesco, padres, tíos, abuelos, y/u otros parientes, "familia uniparental" compuesta por un solo progenitor (padre o madre) e hijos; "familias adoptivas" donde los padres libremente eligen serlo sin tener consanguinidad con sus hijos adoptivos, por ultimo la recientemente aparecida "familia simultánea o reconstituida", formada por dos grupos familiares distintos que se unen, donde uno o los dos adultos se encuentra separado de su cónyuge anterior, con o sin hijos de la relación anterior y con o sin hijos de la relación actual.

Hay que entender la familia como un organismo que al igual que la sociedad, está sometida a constantes cambios tanto dentro y fuera de ella; como por ejemplo: muerte de uno de sus miembros, dificultades económicas, problemas de relación entre la pareja, etc. Es probable entonces que el sistema familiar sufra un acomodo a la nueva realidad, sin embargo, la familia es un sistema vivo que tiene potentes mecanismos de flexibilidad para su preservación en el tiempo, de manera que los cambios influyan sólo en su estructura organizacional más que en su función vital. La familia es el contexto natural donde los seres humanos se unen para coexistir, crecer o recibir ayuda, es la instancia intermedia entre el niño y el medio social. Importante entonces, sería considerar los distintos tipos de familia que a pesar de ser diferentes, pueden suplir las necesidades básicas de todo ser humano; necesidad de amor, confianza, seguridad y pertenencia.

A pesar de lo difícil que resulta la definición de ser familia sin caer en rigideces que entrampen y angustien a los miembros que la componen, como les sucedió sin querer a los niños del pre-kinder, que quedaron confundidos y se sintieron fuera de lo esperado por el grupo. Esta temprana experiencia de discriminación de sus raíces y pertenencias, puede resultar perjudicial para la formación de la autoestima del niño, influyendo significativamente en la formación de su personalidad futura. Es por eso que creo importante revisar educacionalmente los cambios que ha tenido la familia chilena ya que sería un caso de ceguera social seguir considerando un solo tipo de familia sin asumir el amplio repertorio de posibilidades. Cierto es que la familia nuclear es el prototipo ideal a formar, pero muchas veces, motivados o no, este modelo no se cumple y en su reemplazo aparecen otras alternativas igualmente válidas y respetables por su importante misión de elegir "Ser Familia".

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